La masa de la Tierra hace que la temperatura del subsuelo, a cierta profundidad, se mantenga constante durante todo el año.

Esquema general de funcionamiento
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Principios de la geotermica solar

Una parte importante de la energía que proviene del Sol y llega a la Tierra, es absorbida por la corteza terrestre en forma de calor. La gran masa de la Tierra hace que la temperatura del subsuelo, a partir de unos 2 metros de profundidad, se mantenga prácticamente constante durante todo el año; esta temperatura varía según las características del terreno y la radiación solar propia de la región. En España, un país con una gran radiación solar, la temperatura de la tierra a profundidades de más de 2 metros es relativamente alta (alrededor de los 15 grados).

Podemos considerar el subsuelo a pequeñas profundidades como fuente de calor (energía), totalmente renovable e inagotable. Mediante un sistema de captación adecuado y una bomba de calor geotérmica, se consigue transferir calor de esta fuente de 15 grados (subsuelo) a otra de 50 grados (acumulador ACS o circuito de agua), para ser utilizada en calefacción doméstica y/o como agua caliente sanitaria de uso en la vivienda.

La misma bomba de calor puede absorber calor del ambiente a 40 grados y transferirlo al subsuelo con el mismo sistema de captación, esto implica que el sistema puede solucionar la calefacción doméstica y la refrigeración. Es decir, la vivienda tiene una sola instalación para su climatización total.

El rendimiento energético de un sistema de climatización, utilizando como fuente de calor el subsuelo a 15 grados, es de como mínimo del 450% calentando y del 600% enfriando. Esto es posible puesto que no se genera todo el calor, sino que la mayor parte sólo se transfiere de una fuente a otra.

En números concretos, una vivienda sita en el Vallès gastaría unos 700 €/año para climatizar y tener agua caliente. Si la solución fuera gas natural (calefacción) y electricidad (refrigeración), este coste pasaría a ser de unos 1.500 €/año.

Este sistema de climatización es altamente ecológico puesto que no hay ninguna combustión y no se genera CO2.

La eficiencia del sistema representa en el proceso de calefacción un ahorro de más del 75% de los kW consumidos a los kW aportados. En el proceso de refrigeración representa un ahorro del 83% de los kW consumidos a los kW aportados. Esta eficiencia es un 50% mayor que en los sistemas tradicionales de refrigeración con bombas de calor.

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